Francia debe retirar la legión de honor al general Franco.

Para firmar la petición

Señor Emmanuel Macron,

Presidente de la República Francesa

Señor Presidente,

Las primeras tropas que entraron en París para liberar a la capital de su país del yugo nazi fueron españolas. Eran combatientes republicanos que, tras haber luchado contra la rebelión del general Franco, prosiguieron su combate contra el fascismo en el ejército francés.

Durante la larga noche franquista, la República Francesa representó una luz de esperanza para muchos españoles, que veían en ella los valores que había encarnado la República Española.

Señor Presidente, le escribimos para pedirle que su país retire la legión de honor al general Franco, un hombre que, a lo largo de su vida, encarnó la negación misma de los valores constitutivos de su país.

En el momento en que nuestro país se enfrenta con los símbolos heredados del régimen franquista que aun glorifican a este último, nos parece urgente y necesario que Francia retire la legión de honor al dictador y signifique de este modo que la ideología totalitaria y los innumerables crímenes del general son del todo incompatibles con los valores de la República Francesa y de la democracia.

Lo saludan atentamente,

Sebastián Nowenstein…

Ver también:

http://sebastiannowenstein.blog.lemonde.fr/2018/05/28/le-general-franco-doit-etre-dechu-de-sa-legion-dhonneur-adresse-denseignants-au-president-de-la-republique/

El problema no son los restos de Queipo del Llano, sino la Basílica de la Macarena.

La Hermandad de la Macarena anuncia hoy el traslado de los restos de Queipo del Llano de la Basílica de la Macarena a un columbario situado en el citado templo.

Como ya tuve oportunidad de explicar en una carta que le dirigí a la Junta de Gobierno de la Hermandad y que ha quedado sin respuesta, el problema de los restos de Queipo del Llano es periférico. Lo importante, es el edificio, construido mediante una expoliación del pueblo sevillano que se llamó impropiamente cuestación, término que designa el pedido de limosnas con un objeto piadoso o benéfico, pero que conlleva la idea de que las donaciones se realicen de manera voluntaria.

El que una organización que dice inspirarse de sentimientos generosos y cristianos opere en un edificio financiado por una expoliación del pueblo sevillano auspiciada por el clima de terror obsceno que hizo reinar el general es una contradicción mayúscula que solo podría superarse con la devolución del edificio al pueblo de Sevilla, representado legítimamente por su Ayuntamiento.

Ver también:

http://sebastiannowenstein.blog.lemonde.fr/2018/07/17/la-infamia-perfecta-del-hermano-mayor-de-la-hermandad-de-la-macarena/
http://sebastiannowenstein.blog.lemonde.fr/2018/02/13/la-basilica-de-la-macarena-y-queipo-del-llano/
 

La infamia perfecta del Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena.

Leo hoy en El País:

Sobre la posibilidad de que la solución prevista se interprete como un amparo al general, Fernández arguye: “No estoy de acuerdo con el ordenamiento de muertes y un fusilamiento, desde cualquier parte, es el fracaso del diálogo. Pero hay que ser agradecidos”

Fernández es el Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena, la de mayor importancia de Sevilla. La frase de Fernández sobre la necesidad de ser agradecidos se aplica al general Queipo del Llano, cuyos restos reposan en la Basílica de la Macarena, propiedad de la Hermandad.
El general Queipo del Llano es conocido por sus alocuciones radiofónicas durante la guerra civil. En las mismas, el general reclamaba que se asesinara a sus adversarios políticos y que se violara a las mujeres rojas. El artículo citado atribuye 50.000 fusilamientos al general, que fue el responsable de la reprimir a los republicanos en Andalucía occidental, tras la rebelión contra el orden constitucional del general Franco. A Queipo del Llano se lo apodó el carnicero de Sevilla.
El general Queipo del Llano financió a través de una cuestación, que es un pedido de limosnas para un objeto piadoso, la construcción de la basílica de la Macarena. Dado el clima de terror que prevalecía en Andalucía como consecuencia de los crímenes de Queipo del Llano, es dable pensar que la basílica de la Macarena se construyó mediante una expoliación del pueblo sevillano, ya que no debieron de ser muchos los que respondiesen con libertad plena al pedido del general.
Fernández piensa por lo tanto que su Hermandad debe sentirse agradecida hacia uno de los peores criminales del franquismo por haber este, con fondos conseguidos en un clima de terror y espanto, financiado la basílica de la Macarena.
Yo no sé si es fácil imaginar una infamia más pura y acabada que esta que consiste en vindicar a un asesino de masa porque uno, o la Hermandad que uno preside, se haya beneficiado con dinero extorsionado mediante al terror ciego que impusiera el asesino. Acaso pueda igualársele la del artículo inverosímil de Nicolás Salas que, en El Correo de Andalucía, pidiera gratitud para el asesino.
 
Ver también:
http://sebastiannowenstein.blog.lemonde.fr/2018/07/17/la-infamia-perfecta-del-hermano-mayor-de-la-hermandad-de-la-macarena/
http://sebastiannowenstein.blog.lemonde.fr/2018/02/13/la-basilica-de-la-macarena-y-queipo-del-llano/