Abogados (auténticamente) cristianos ataca a la Cofradía de la Macarena ante los tribunales.

La sombra de la Asociación Española de Abogados Cristianos ha provocado, era inevitable, el surgimiento en este blog de una Asociación de Abogados (auténticamente) Cristianos que actúa con imparcialidad para defender los valores cristianos allí donde son verdaderamente lesionados.

Un ejemplo rápido ilustrará lo que que decimos. Cuando la Asociación de Abogados Cristianos denuncia a un humorista por un chiste (bueno) sobre la mierda que viene a ser la inmensa cruz de los Caídos, la Asociación de Abogados (auténticamente) cristianos ataca a la Cofradía de la Esperanza Macarena por ensuciar a la Virgen y a los valores que representa paseándola ceñida con el fajín de Queipo del Llano, uno de los peores criminales del franquismo, o, asimismo, por tener a la Virgen en una basílica financiada mediante el expolio del pueblo sevillano por el mentado general, que, además, dispuso que ahí se lo enterrara, junto con su esposa.

Abogados (auténticamente) cristianos es un algoritmo que puja por encarnarse en el mundo real. Como todos los algoritmos del Encarnador de Realidades Virtuales, actúa de manera primointencional y se toma en serio los principios que los otros actores del universo en que se sitúa proclaman. Los resultados son imprevistos y sorprendentes, pero siempre implacablemente sustentados. De hecho, si nosotros, sevillanos o españoles, salimos dos segundos de las costumbres y hábitos que nos condicionan desde la infancia, no podremos menos que reconocer que poner en torno a la grácil cintura de la Virgen el fajín de aquel que, en sus alocuciones radiofónicas reclamaba asesinatos y violaciones es un insulto de un calibre tan grande, brutal y grosero que ningún anticlerical ha osado siquiera concebirlo.

Por el momento, Abogados (auténticamente) cristianos carece de pujanza para actuar ante los tribunales del mundo real, pero hace un llamamiento a que los seres encarnados (los seres humanos) asuman su iniciativa y procuren y consigan su advenimiento en el mundo real.

Laisser un commentaire