Respuesta a la editorial T. Caso Planeta/Ardila.

Estimado F,

Muchas gracias por su respuesta a mi carta abierta a las editoriales. No publico su nombre ni el de su editorial, no habiendo recibido autorización explícita por su parte para hacerlo. Tampoco publico su mensaje. No dude, de estimar oportuno que aparezcan en este blog, en indicármelo.

Publico mi respuesta en la página https://sebastiannowenstein.org/2023/10/13/respuesta-a-la-editorial-t-caso-planeta-ardila/


Lo que me interesa y preocupa, en primer lugar, es el caso concreto, el de la decisión de Planeta respecto del libro de Ardila. Pero también me pregunto en qué medida este caso es o no revelador de prácticas y sesgos que pudieran tener por efecto constreñir la libre circulación de ideas y la deliberación democrática. Es esta cuestión la que, como docente que tiene por misión contribuir a la formación del juicio crítico de los futuros ciudadanos, quiero abordar con el presente proyecto.


Cuando busqué editoriales para someterles las preguntas que les he dirigido a ustedes, me quedé impresionado ante el poderío del grupo Planeta, que no solo se ha hecho con numerosas editoriales, sino que también incursiona en la prensa y se dota de universidades privadas.


También me llamaron la atención las circunstancias del caso, con una intervención sorpresiva y de última hora de la casa matriz que da pie a la sospecha razonable de que los determinantes de la decisión de la editorial se sitúan en España y no en Colombia. Parece ser esta una jugada perfecta, como de novela: se atribuirá a los colombianos una decisión que tal vez nada tenga que ver con ellos y mucho con el caso Lezo. El fragor mediático, la complejidad de las situaciones, la distancia geográfica y mental que las separa y, tal vez, la aparente irrelevancia del caso harán que nadie se ponga a hurgar en él. Siento impaciencia por explorar esta posibilidad mediante la ficción con mis alumnos, tras haber constituido una documentación sólida que incluye este intercambio, pero también las preguntas dirigidas a Planeta, las cuales siguen, a día de hoy, sin respuesta.

Quiero creer que una investigación, llevada a cabo principalmente por docentes y no sometida a las urgencias de la publicación periodística, podrá aclarar un tanto este caso. Lo que busco es rescatar este hecho que el torrente de la información ya está engullendo y, mudándolo de mera noticia efímera en objeto de estudio, contribuir a que se entienda mejor cómo funciona la circulación de ideas en nuestras sociedades y a qué fuerzas, a veces poco visibles, está sometida.

Un saludo cordial,

Sebastián.