En el relato que estudiamos la semana pasada, vimos a un pintor que descubría en un cuadro suyo pintado hacía treinta años algo que no había visto antes. También examinamos la idea de que el cuadro se proyectaba en la realidad.

Hay un cuadro, uno de los más famosos de la pintura, al que se han dado interpretaciones diferentes y del que también se dice que se proyecta en el espacio del mundo real. Este cuadro es Las Meninas, del pintor español Diego Velázquez.

Aquí tenéis tres vídeos que nos presentan la obra:

Propuestas de trabajo.

1. Describe y comenta un aspecto del cuadro.

2. Presenta dos interpretaciones de lo que muestra el cuadro apoyándote en los vídeos que tienes más arriba. También puedes realizar búsquedas en Internet.

2. Escríbele una carta a José Balza, el autor de Dilución, para preguntarle si se inspiró de Las Meninas en su relato.

Puedes mencionar los hechos siguientes:

– En Las Meninas, el pintor está en el cuadro, lo que ocurre también en el cuadro del relato.

– En Las Meninas, aparece una reproducción de Rubens. En Dilución, el pintor pinta a la manera de Rembrandt. Rembrandt, en el mundo real, recibió la influencia de Rubens. O sea que el pintor del relato podría estar prolongando aquí una serie que puede llevarnos hasta Las Meninas.

– La copia de la copia de Rubens que contiene Las Meninas es apenas visible; el fragmento en que el pintor se ve a sí mismo parece también no ser explícito.

– A lo largo de la historia, Las Meninas ha sido objeto de interpretaciones diversas. El pintor, en el relato, ve algo nuevo en su cuadro, es decir que, si no queremos recurrir a una lectura fantástica, el pintor interpreta de una manera nueva su cuadro.

– El espacio Las Meninas parece salir de las dos dimensiones de la tela para incursionar en el espacio del espectador. El cuadro de Dilución parece poder incidir sobre el mundo, primero a través de la hipótesis -absurda pero considerada con seriedad- de que influenciara los acontecimientos políticos del país y, segundo, dictando la actitud del pintor.

Aquí tienes unos fragmentos del relato que podrías utilizar en tu carta:

(…) hasta que por las tardes el pintor veía en ese rectángulo una energía que lo enceguecía, que lo sometía como si él fuera parte de la imagen.

Todo comienza con la silueta ubicada en el ángulo inferior de la derecha: alguien apenas esbozado huye, se enmascara, se disuelve. No recordaba haber hecho esa figura; se acerca y observa con atención: sí, son sus trazos, su gusto por el sepia y las sombras. Es su escritura, aquello que construyó por años, asimilando la pincelada de Rembrandt. Lo extraño es la simultánea energía y la debilidad de ese fragmento. ¿O es que el soporte se ha deteriorado? ¿Han caído pigmentos?

Su cuadro era famoso, pero no podía haber influido tan intensamente en las masas. Él no había determinado aquello, quizá lo previera.

Y aquí, unos fragmentos del ensayo que el crítico Arasse dedica al cuadro (no te sorprendas: Arasse escribe como si se hablase a sí mismo).

Autrement dit -et, là, tu pèses tes mots parce que la pertinence de ta réponse dépend de la précision de la question-, comment le dispositif mis au point par Velázquez contenait-il, en puissance, l’effet que Foucault a mis au jour au prix d’un anachronisme délibéré et au déni de ce que pouvait chercher le peintre courtisan?

Tout se passe comme si, là, c’était le tableau qui produisait visuellement du sens, indépendamment et au-delà des idées que le peintre et son commanditaire pouvaient s’en faire -et longtemps après leur disparition. C’est sans doute ça aussi, un chef d’oeuvre.

Daniel Arasse, On n’y voit rien, Folio essais, 2000, p.200 et 215.

3. Considera este par de enunciados:

I. El que cada generación de críticos descubra en el cuadro de Velázquez algo que sus predecesores no habían percibido demuestra el carácter único del cuadro. Las Meninas es un fenómeno estético excepcional.

II. Las Meninas no tiene nada en particular. Los innumerables significados que se atribuyen al cuadro provienen de su posición preeminente y de la atención que le otorgan, generación tras generación, los críticos. En realidad, cualquier otro dispositivo que contuviese elementos contradictorios y al que se prestase la atención que ha recibido Las Meninas hubiese suscitado tantas y variadas interpretaciones como él. Las interpretaciones variadas de Las Meninas es, esencialmente, un hecho sociológico y subsidiariamente, un hecho estético.

Considera ahora los dos enunciados siguientes situándote en el universo de Dilución:

I. El pintor es un visionario porque ha previsto la atmósfera de violencia fratricida que imperaría en el país treinta años antes de que surgiera.

II. No. Dada la costumbre que tienen los seres humanos de destrozarse mutuamente, alcanza con pintar un cuadro que muestre una escena de violencia para que los hechos pintados terminen por verificarse en un momento o en otro.

Comenta libremente estos enunciados.

4. Tanto el Guernica como el cuadro del pintor de Dilución reflejan una situación de violencia extrema. ¿Cuáles son las diferencias más llamativas entre ambos cuadros en lo que se refiere a sus condiciones de realización y de exposición?